« HOMBRES | Home | TRASTORNO DE ADAPTACION »

CONFLICTIVO DIA DEL PADRE

By madohego | Junio 28, 2010

COLABORACION DEL LECTOR 

Estimada Lolita: Le escribí esta carta airada a mi papá en un intento, vano, de deshacerme de él en mi mente y trascenderlo. Todo ha sido inútil: cada agresión de él (sus descalificaciones y vejaciones) es nueva, como la primera; de nada me sirve todo lo que sé de él y toda la capacidad que tengo de ubicarlo. Todo ha quedado, como siempre, en una simple reflexión, sin valor pragmático. A continuación, la carta:

 

“Te odio, te aborrezco; ¡qué bueno! La verdad, y siendo sinceros, no me gustaría querer a alguien de tu calaña. ¡Paso! Gracias, no pudiste haber hecho mejor cosa conmigo, que portarte así como lo haces: eres uno de mis tantos sueños, hecho realidad. Dada tu idiosincrasia, y portándote como lo haces, no eres un obstáculo; eres una bendición. No somos Uno, no somos iguales; y no es cierta esa “verdad universal” de la ley del amor; por lo cual, es necesario pintar nuestra raya con los seres que nos desagradan tanto.”

 

RESPUESTA: 

Gracias por compartir tu carta. ¿Crees tú que para muchos hijos resulte aún más conflictivo el festejo del día del padre que el de la madre? A veces pienso que sí.

En otras ocasiones he comentado que, para escribir mis artículos, hago lo posible por ponerme en el lugar de los protagonistas y sentir lo que sienten. También intento escuchar lo que dicen sus almas. El alma suele decir cosas muy distintas a lo que uno acostumbra expresar. Nunca sé si he logrado mi propósito o sólo estoy inventando. Presencialmente, pregunto a la persona interesada: “¿es así?”, pero cuando escribo no me es posible confirmar el dato. Lo siguiente es lo que imagino, suponiendo que tu carta hubiera llegado a su destino:

 

EL PADRE: ¡Ah que muchacho éste, nunca me entiende, ni yo a él! ¿Qué es eso de que soy su sueño hecho realidad y me aborrece? Dice que no puede querer a alguien de mi calaña y somos de la misma, padre e hijo. Peor para él. Peor también para mí. No sé la finalidad de tener hijos si no salen como uno los quiere; pero ya lo tuve y ni modo de regresarlo.

EL ALMA DEL PADRE: ¡Cuánto me habría gustado que las cosas hubieran sido de otra manera, que mi hijo me quisiera y yo a él, que nos entendiéramos y nos diera mucho gusto vernos! Hijo, soy tu padre. Te tuve siendo como soy. Así soy, no he podido ser distinto. Hago de cuenta que lo mejor que hice, lo más trascendental, fue traerte a la vida. Ojalá hagas algo muy bueno con ella.

 

EL HIJO: Ahora mi padre sabe cuánto me desagrada cuando se porta como lo hace. Es un intento mío, vano, tratar de trascenderlo y deshacerme de él en mi mente. Es inútil. Cada descalificación suya, cada vejación, se clavan en mi alma, nuevas, como la primera, y cada vez las sufro con toda su intensidad. ¿Para qué sirve tener un padre, si todo lo hace mal y lastima?

EL ALMA DEL HIJO: ¡Cuánto me habría gustado que las cosas hubieran sido de otra manera, que mi padre me quisiera y yo a él, que nos viéramos y nos diera mucho gusto, poder preguntarle cosas y que me las respondiera bonito, que me diera buenos consejos y yo me sintiera feliz y confortado de recibirlos! Papá, soy tu hijo. Estoy hecho con tu genoma y el de mamá. Gracias por haberme llamado a la vida. Por favor, mira con amor que yo esté esforzándome por lograr algo bueno con la vida que me diste.

Commentarios